Cada «disfrutón» elige 5 vinos bajo su propio criterio, puede ser por una región que le apasione, variedades curiosas o simplemente los vinos que marcaron su carrera.
Jugamos sin ver la etiqueta durante 1h y media. El objetivo es dejar atrás los prejuicios y descubrir nuevos estilos y bodegas a través de los ojos (y el paladar) del invitado.
Olvida las clases magistrales aburridas. Aquí vienes a dejarte llevar, a aprender de forma relajada y a conocer de cerca la trayectoria de nuestros invitados en un ambiente muy cercano.
Es el formato ideal para quienes quieren seguir explorando el mundo del vino de una manera distinta y divertida.







